Mi huella imperfecta

Mi huella imperfecta, por Jana Pachón

Una bienvenida al otoño.
Un dejar ir lo que se tenga que ir…
Un entrar dentro de mí.

Principio de un gran camino
que me susurra: camíname aún sin saber dónde termina

Deshacer el abrazo que oprime,
No hay un junt@s sin una sóla.

Ya no espero que me reconozcan.
Soy elefante, soy tierra, soy camino,
Soy cisne, soy paisaje,
Soy corazón, barrito lindo.
Tiene sentido y le doy voz.

Reconozco mis manos,
sus heridas, sus cicatrices.
Escucho mi corazón agrietado.
Para sanarlo acepto sus fisuras,
su imperfección, sus arrugas:
Mi huella eterna.
Su palpitar: mi guía.

Mi cuerpo, espacio propio.
Descubro las infinitas posibilidades
que me ofrece su paisaje.
Acallo la exigencia
y me entrego al placer para disfrutarlo.

No necesito nada más,
puedo sostenerme en la nada.
No hacer, no decir.
Solo parar, observar, estar.
Conmigo.
Sin miedo.

Resonancia poética a la sesión de “El arte de Ser” del 15.10.18